Interés.
Es aquella parte de la riqueza que es la recompensa al capital.
En el habla común, una persona que presta dinero paga "intereses" a un acreedor por el dinero que le presta. En teoría económica, sin embargo, visto que dinero no es capital, el significado de interés es diferente. Por ejemplo, las máquinas segadoras y los silos son una parte del capital de un agricultor, que cuando son empleados en cosechar y almacenar riqueza en la forma de trigo, ganan por su contribución a la producción una porción llamada interés.

George define sus términos con cuidadosamente por adelantado, y se queda con las mismas definiciones en todo momento. Es demasiado común que los economistas enturbien los conceptos por no definir sus términos adecuadamente, empleándolos luego de manera incoherente y a veces deshonestamente.
Los tres factores de la producción trabajan juntos para producir una "torta" que George llama "riqueza." (Hoy día diríamos "el producto" incluyendo bienes y servicios.) De esto, Tierra recibe la Renta, Trabajo recibe el Salario, y Capital recibe el Interés. Cuando Henry George intenta identificar las Leyes de la Distribución, está buscando los principios que determinan qué partes proporcionales se distribuyen a los tres factores bajo ciertas condiciones.
Las Ganancias no Son Parte de la Distribución Funcionál
No es la misma tierra la que recibe la renta, por supuesto, sino los terratenientes. No es el mismo capital el que recibe el interés, sino los dueños del capital. Si alguien es dueño de los dos y los administra él mismo, entonces esa persona recibe un ingreso, que podemos llamar "ganancias," pero que no es más que la suma de riqueza producida por los tres factores de la producción: renta, interés, y salario (de gerencia). Lo que George establece es la necesidad de analizar la ganancia en sus componentes, y repartirlos como corresponda entre los factores que la proporcionan. Esta labor se llama "imputar". Después de imputar las ganancias a los factores que las proporcionan, no queda nada. Este método, establecido por George (sin que se le reconozca), se aplica hoy día en teoría macroeconómica.
¿Y las ganancias (o beneficios) entonces? Los negocios no dan ganancias sólo por ser negocios, sino por vender bienes y prestar servicios. Para hacerlo requieren el uso de los factores de la producción. Si éstos no son propiedad del negociante, necesita contratarlos pagándolos por el valor que añaden a su negocio. Sus "ganancias", pues, vienen de los factores de la producción que intervienen en el negocio.
La manera más fácil de comprenderlo es visualizar el gerente empleando todos los factores de la producción, incluido él mismo. Alternativamente, piense en una empresa o corporación que emplea y paga los salarios a todos sus gerentes, sustrayéndolos de las ganancias. Por otra parte, alquila todo su espacio y equipo. Paga renta por el terreno que ocupa y contrae empréstitos para financiar sus inventarios al 100%. En términos financieros, no tiene ningún valor libre de hipoteca. Es un "espíritu sin cuerpo." Bajo condiciones competitivas no tendrá tampoco ninguna ganancia.
"Ganancia" propiamente dicha es un concepto que pertenece al estudio de la distribución personal, no al de la distribución en la Economía política. Un terreno puede rendir una renta , pero no ganancia personal si el dueño ha exigido mucho sobre su valor. Tampoco le queda ganancia si ha de pagar al banco todo el interés que obtiene de sus instalaciones. Esto no quiere decir que no hay interés, quiere decir que el banco lo recibe.
El propósito de estudiar la distribución funcional, como vamos a ver, es determinar las fuerzas que hacen subir o caer la renta, el interés y los salarios. Esto es factible. Por otra parte, el nivel de "ganancias" sube en proporción al valor neto del negocio es alto en relación a sus bienes totales (Net Worth/Total Assets), y cae cuando dicho valor es bajo, lo que no nos explica nada útil sobre los niveles de interés o renta. Las ganancias pueden subir a causa de una subida de la renta mientras que esta misma subida puede disminuir la recompensa de la inversión de capital nuevo.
¿Y en cuanto a acciones y bonos, etc.?
George es firme en distinguir riqueza material de meras anotaciones en el papel. Hoy día diríamos que distingue entre contabilidad social y contabilidad privada, y avisa que tengamos cuidado en no contar doble. Otra vez, se anticipa a lo que ahora es la sabiduría rutinaria en los mejores estudios que cuentan la riqueza nacional. En contabilidad social, el débito de uno es crédito de otro, y se cancelan.
Cuando piensas en ello es obvio. Ningún economista estaría en desacuerdo abiertamente. Sin embargo, avisa que muchas veces otros economistas se olvidan de pensar en ello. El retroceso a metáforas descuidadas y metonimias de contabilidad privada, donde títulos de papel a la vista son riqueza para los individuos, son aplicados incorrectamente para contar la riqueza social.
¿Quiere intentar con las categorías otra vez?
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